Archivo · N.º 2 · 6 de octubre de 2026
La cautiva
Era la tarde, y la horaen que el sol la cresta dorade los Andes. El Desiertoinconmensurable, abiertoy misterioso a sus piesse extiende; triste el semblante,solitario y taciturnocomo el mar, cuando un instanteal crepúsculo nocturno,pone rienda a su altivez.
El libro
- Libro
- Rimas (1837)
- Editorial
- Dominio público