Archivo · N.º 2 · 6 de octubre de 2026

La cautiva

Esteban Echeverría (fragmento)

Era la tarde, y la horaen que el sol la cresta dorade los Andes. El Desiertoinconmensurable, abiertoy misterioso a sus piesse extiende; triste el semblante,solitario y taciturnocomo el mar, cuando un instanteal crepúsculo nocturno,pone rienda a su altivez.

El libro

Libro
Rimas (1837)
Editorial
Dominio público

paisajedesiertoromanticismo

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